Coordinado por el estudio técnico Nome Services, ofrecemos servicios técnicos de ingeniería geomática para el campo y la medición de terrenos ondulados.
Realizamos levantamientos de campos y medición de terrenos ondulados mediante sistemas de posicionamiento satelital e instrumentación óptica avanzada. Precisión centimétrica incluso en laderas y colinas de difícil acceso.
Nos encargamos de la corrección de lindes en chacras de labranza, ajustando límites de parcelas con rigor legal y técnico. Replanteo en campo con estación total y elaboración de actas de conformidad entre colindantes.
Trazado exacto de curvas de nivel para proyectos de canalización de agua. Definimos pendientes óptimas para sistemas de riego y evacuación, utilizando modelado digital del terreno y verificación en campo con nivel óptico.
Preparamos planos cartográficos certificados para el catastro, con certificación catastral que evita futuros conflictos. Trabajamos en explotaciones agrícolas, fincas de labranza y parcelas de cultivo.
Capacidades técnicas
Cada servicio está pensado para resolver un problema real de medición, linde o proyecto hídrico en parcelas rústicas.
Medición de terrenos ondulados con receptores multiconstelación. Configuramos base de referencia y postprocesamos datos para obtener coordenadas centimétricas incluso en zonas con cobertura parcial.
Regularización de límites entre parcelas de labranza. Recopilamos escrituras y planos históricos, replanteamos en campo con estación total y redactamos el acta de conformidad entre colindantes.
Diseño de drenajes y canales de riego a partir de modelos digitales del terreno. Definimos equidistancia variable según el cultivo y verificamos pendientes con nivel óptico en campo.
Desde los primeros trabajos de campo hasta la certificación catastral, cada etapa ha consolidado nuestra experiencia en geomática aplicada.
NomeServices se constituyó como estudio de ingeniería geomática en la provincia de Córdoba. El primer equipo de campo contaba con un receptor GNSS de doble frecuencia y una estación total mecánica. Durante el primer año se realizaron 18 levantamientos topográficos en parcelas de labranza, estableciendo la base de referencia local que aún utilizamos.
Se adjudicó el trazado de curvas de nivel para un sistema de drenaje en una finca de 45 hectáreas. El trabajo combinó modelado digital del terreno con verificación óptica en campo. La pendiente final se ajustó a 0,8 % para evitar erosión sin generar encharcamientos. El proyecto fue certificado por el organismo de riego provincial y abrió la línea de trabajos hidrológicos del estudio.
Se formalizó el servicio de corrección de linderos con validez catastral. En ese año se resolvieron 12 casos de deslinde en chacras de labranza, todos con acta de conformidad entre colindantes. El protocolo incluye recopilación de escrituras, replanteo con estación total y presentación de planos certificados. La tasa de resolución sin litigio alcanzó el 100 % en los expedientes cerrados.
Incorporamos un receptor GNSS multiconstelación y un nivel digital de alta precisión para trabajos de geodesia en terrenos ondulados. Se completó la medición de una red de puntos de control en 80 km² para un proyecto de infraestructura rural. La desviación máxima obtenida fue de 2,3 cm, lo que permitió validar el método para futuras referencias catastrales.